DiploMagic.com

Monday
Nov 20th
Text size
  • Increase font size
  • Default font size
  • Decrease font size

La platería, sus problemas y algunas soluciones

Correo electrónico Imprimir

Pero ¡si los cubiertos se habían lustrado antes de guardarlos! y ¿qué le ha pasado al salero de plata?
Llegado el momento de poner la mesa, muchas veces nos hemos encontrado con  platería ennegrecida, saleros dañados, cubiertos opacos o manchados...

¿Cómo solucionar estos desastres? ¿cómo evitarlos?...

Comencemos por entender por qué ocurren:

La plata pierde el lustre, se mancha y se ennegrece al contacto con algunos elementos y materiales.  Su peor enemigo es la humedad, pero también la lana, los fieltros, algunos alimentos (huevo, cebolla), la goma (caucho), y hasta las grasas y sales naturales de las manos, la estropean.

"Más vale prevenir que curar", y  para prevenir estos problemas, es importante que tengas en cuenta los siguientes consejos:

 

  1. Lava los cubiertos, fuentes, bandejas y todos los utensilios de plata que hayas utilizado, lo antes posible. 
    Si no tienen manchas
    ,  los lavarás con un detergente suave, enjuagándolos bien y secándolos inmediatamente con un paño suave.
    Si se han manchado por el uso, deberás lustrarlos con un producto adecuado, siguiendo las instrucciones del envase, sin olvidar enjuagarlos con agua tibia y secarlos inmediatamente. 

    Importante:  Si utilizas guantes para lavar los cubiertos, que estos no sean de caucho o goma natural, existen guantes de caucho sintético que no manchan la plata.
     
  2. Si utilizas saleros de plata, vacíalos inmediatamente después de utilizarlos, y lávalos con agua tibia y detergente suave, para evitar que los restos de sal los corroan.
  3. No pongas jamás los utensilios de plata en el lavavajillas. Los detergentes utilizados son más corrosivos y, combinados con la alta temperatura del agua, pueden dañar la plata, además de quitarle la pátina a aquellas piezas que la tengan.  Por otra parte, los cuchillos, cubiertos de servir y algunas piezas como fuentes y bandejas, que no son fabricadas en una sola pieza, se pueden estropear dado que la temperatura del agua puede dañar las juntas, uniones o soldaduras.
  4. Asegúrate que tus piezas de plata estén limpias y totalmente secas antes de guardarlas. La humedad hará que se ennegrezcan con mucha facilidad.
  5. Nunca envuelvas tus piezas de plata en papel periódico, papeles de colores, ni en cajas de cartón; por lo general estos papeles contienen ácidos que las dañarán.
    También los envoltorios plásticos estropearán tus piezas, pero podrás utilizar bolsas de polietileno; y recuerda que el caucho o goma dejará marcas en la plata muy difíciles de sacar, por lo tanto evita las banditas elásticas. 
    La mejor manera de guardar tus piezas de plata es envolviéndolas en papel de seda (que no contenga ácidos) o en franelas especiales para plata.

Pero, si el daño ya está hecho, ¿cómo solucionarlo?...
Oprime aquí para ver unos trucos que, en minutos y sin ningún trabajo, te darán resultados asombrosos.

 

 

 

Add your comment

Your name:
Your email:
Comment: