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Jan 21st
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Un merecido relax (Sales de baño)

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Una ceremonia, de pie e interminable... Horas en la cocina preparando una recepción... Un día agotador... O quizás solamente el deseo de sentirte una estrella...

 

 

¿No crees que te mereces un tratamiento relajante?

¿Qué te parece un baño de sales?

Te estarás diciendo: "Muy bien para aquellos que viven en ciudades donde, para preparar el baño, todo lo que se requiere es ir a la perfumería y comprar las sales... pero aquí, ¿dónde las consigo?"

¡Hagamos un poco de magia!

...pocos ingredientes que se consiguen con facilidad...

...pocos minutos de preparación...

...¡y la perspectiva de un relajante baño de sales!

 


 

Ingredientes:

Sal de Epsom - La conseguirás en farmacias y droguerías. La puedes encontrar bajo el nombre de sal de Epsom, sal de higuera, epsomita, sal de Calatayud... todos esos nombres para un producto tan sencillo como es el sulfato de magnesio. (No te asustes si te comentan que ese producto se utiliza como laxante... Es verdad, pero también es un excelente relajante muscular y desinflamatorio, cuando se utiliza como sales de baño)
Las sales de baño de buena calidad que son vendidas comercialmente, se fabrican con sal de Epsom (sulfato de magnesio) o sal del Mar Muerto (más difícil de conseguir). Las de inferior calidad se fabrican con sal común o sal de mar, que puede resultar peligrosa para personas con problemas de tensión o presión alta.

La sal de Epsom no solamente es desinflamatoria y relajante, sino que también alivia los dolores musculares y tiene otras muchas propiedades.


Aceites esenciales - Los puedes conseguir en farmacias, droguerías, tiendas de aromaterapia, y hasta en bazares y mercados. Son los que se utilizan para la fabricación de perfumes, perfumadores de ambientes, fabricación de velas perfumadas, aromaterapia, etc. Son muy concentrados, por lo que normalmente se comercializan en frascos pequeñitos con gotero.

Para un baño relajante, utiliza uno de los siguientes aceites: bergamota, jazmín, lavanda, manzanilla, rosa.
Para un baño estimulante, lo mejor es utilizar limón, menta, pomelo, romero.


Glicerina (opcional) - Se consigue en farmacias y droguerías. Actúa como hidratante de la piel.

Polvo de hornear (opcional) - Sí, leíste bien... del que utilizas para cocinar. El polvo de hornear es bicarbonato de soda; ayuda a mantener el pH de la piel y hace que la suciedad y la grasa se disuelvan con más facilidad en el agua, por lo que dará mejor aspecto y suavidad a tu piel.


Y ahora la receta básica:

  1. Coloca en un recipiente la cantidad que creas conveniente de sal de Epsom.

  2. Agrégale unas gotas de aceite esencial. Comienza por una gota por taza de sal. Siempre estarás a tiempo de agregarle más si la quieres más perfumada. Y no olvides que con el paso de los días, el aceite esencial se irá concentrando, dándole así más perfume a la sal.

  3. Revuelve con una cuchara durante unos cuantos minutos para que toda la sal se impregne de la esencia.

  4. Guarda la sal así preparada en recipientes cerrados.

  5. Si vas a agregarle bicarbonato de soda (polvo de hornear), lo colocas en el recipiente junto con la sal antes de colocarle el aceite esencial. La proporción de bicarbonato de soda es de 2/3 de taza por cada taza de sal.

  6. Si vas a agregarle glicerina, la agregas a los elementos secos, antes de agregar la esencia. La proporción es 1/4 de cucharada por cada taza de sal.

Un consejo: guarda las sales en recipientes de boca ancha, no olvides que tienden a apelmazarse, y quizás necesites sacarlas del recipiente con cuchara.

 


Como utilizar las sales:

  • Se vierten de 1 a 3 cucharadas de sales bajo el chorro de agua caliente
  • Debes remover el agua hasta que las sales se hayan disuelto
  • No agregues jabón al agua, después del baño relajante podrás ducharte como acostumbras
  • Disfruta de tu baño relajante... agrega unos pétalos de flores al agua, enciende algunas velas, pon un poco de música suave... y siéntete una estrella.

No olvides que los baños de inmersión, y especialmente aquellos en los que se utilizan sales, pueden afectar a las personas que tienen problemas de presión (tensión) o problemas cardíacos.

 


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