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De mudanzas y niños...

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Es momento de mudarnos...
Si para nosotros, los adultos, todo cambio es traumático, ¡imagina lo que es para los niños!


De mudanza...   Nos enfrentamos a mucho trabajo... Pero además, la carga emocional es grande... Dejamos atrás un país, una ciudad, una casa, afectos,  recuerdos...

A todos nos resulta difícil. Todo cambio es, en cierta medida, traumático.  Y el período de mudanza, que puede durar meses, trae consigo inestabilidad, incertidumbre, y la responsabilidad de tomar decisiones que, de un modo u otro, afectan a toda la familia.

Pero si para nosotros, los adultos, este período es difícil, más aún para los niños. 

¿Cómo podemos hacer para que la mudanza no les resulte traumática?  ¿Cómo lograr darles una cierta seguridad que los haga sentir que no tienen por qué temer al futuro inmediato?

Obviamente, lo primero que debemos hacer es hablar con ellos, explicarles claramente cuál es la situación, los cambios por los que todos deberemos pasar.  Entusiasmarlos con  la perspectiva de vivir en un nuevo país, una nueva casa... y evitar en lo posible descargar en ellos las angustias e incertidumbres por las que nosotros mismos estamos pasando.

Pero comencemos por ver cuáles son los miedos más frecuentes a los que se enfrentan los niños al aproximarse la mudanza, y aprendamos algunos trucos que los harán sentir mejor y más seguros.


 

El abandono

Muchas veces los niños sienten temor a ser abandonados,  que nos olvidemos de ellos, que no los llevemos con nosotros. 
Si el niño ve movimientos inusuales en la casa, embalaje, padres haciendo maletas, y nadie le ha explicado lo que está sucediendo,  puede sentir que se van a ir sin él. 

Es muy importante que hables con tus hijos, les expliques lo que está sucediendo y les asignes tareas apropiadas a su edad para que sientan que ellos también son parte importante en el proceso.

 

Sus preciados tesoros

Al ver el embalaje, las cajas, las bolsas gigantes de objetos que ya no son necesarios, los niños temen por sus posesiones.  Les aterra pensar que sus juguetes y pertenencias vayan a ser abandonados o perdidos... 

Llegado el momento de la mudanza, siempre aprovechamos para regalar o tirar aquellos objetos que han caído en desuso.  Cuando se trata de las pertenencias de tus hijos, evita el regalar o botar aquello que sabes que ellos echarán en falta. 

En teoría, deberíamos hablar con los niños para explicarles que tal o cual objeto está roto y sería mejor deshacernos de él.  O que ese pantalón, por más que sea su preferido, ya le queda pequeño y algún otro niño podría disfrutarlo...

Convencerlos de que regalen algunas de sus pertenencias es muy terapéutico y educativo, pero cuando el niño está viviendo la tensión de una mudanza es probable que no quiera deshacerse de absolutamente nada y entre en crisis si se le sugiere cualquier tipo de desprendimiento material.  Por lo tanto, es recomendable evitar deshacerse de todos aquellos objetos que tus hijos puedan notar la falta.  No importa que estén rotos, viejos o no les sirvan más... ¿Qué puede hacer una caja más en la mudanza?  Y una vez que tus hijos estén establemente instalados en tu nuevo lugar de destino, y su estado emocional les permita dejar de aferrarse a los objetos del pasado, ellos mismos desecharán lo que no utilizan.

 

Nunca más...

Los niños se aterran al pensar que "nunca más" volverán a vivir en el lugar que están dejando.
Ese lugar ha sido su hogar durante años y el sentir que no volverán los hace sentir que pierden la seguridad de su casa, su refugio.

Una forma de darles tranquilidad es entusiasmarlos con todo lo que harán cuando vuelvan a visitar el lugar.  Pero sin engañarlos, sin decirles que volverán a vivir allí pronto, ni que el viaje es solamente una vacación... Los niños son inteligentes y tienen memoria... No le prometas nada que no puedas cumplir.  Solamente dile frases como "¡qué divertido cuando vuelvas a visitar la ciudad y vayas a tu heladería preferida!",  "¡qué gracioso será volver a visitar tu escuela y sorprender a tus maestros!"...   Nunca des fechas, pero déjale entrever que el irse de la ciudad no significa que no vuelva algún día.

 

Los amigos, familiares, etc.

El pánico a no volver a ver a sus amigos o familiares es un factor emocional muy importante y que debes tener en cuenta y manejar con mucho cuidado.

No puedes prometerle cuándo los volverá a ver, pero sí puedes darle la esperanza de verlos pronto.  Antes de partir, y delante del niño, invita a sus amigos a visitarlo en el nuevo lugar de destino.  Asegúrate de anotar las direcciones, teléfonos y direcciones electrónicas de todos los amigos y comenta en voz alta que, ni bien estés instalado, les harás llegar todos tus datos para que los niños puedan seguir en contacto. 

En este momento es cuando también deberás hacer notar a tus hijos la cantidad de amigos que has ido dejando en diferentes países y con los que aún te ves y te mantienes en contacto; esto les hará ver que la despedida no es para siempre, y les dará más tranquilidad.

Y no olvides las despedidas... Para los niños, el despedirse es muy importante porque les hace ver que son queridos y que serán recordados.  Las despedidas pueden ser dolorosas en el momento, pero, una vez que han partido, se sentirán reconfortados de saber que se han dicho "hasta pronto" y que sus amigos los recordarán.  No evites las despedidas creyendo que así le evitas al niño un mal rato.  El partir sin despedirse los hace sentir olvidados.

 

Nuevo destino...

El nuevo destino, en general, les aterra.  Piensan que no tendrán dónde vivir, que no habrá escuelas tan divertidas como la que conocen, que no harán amigos, que la comida no será tan buena...

Háblales del nuevo lugar de destino.  Busca información junto con ellos en enciclopedias, bibliotecas, internet.  Háblales de los lugares que conocerán, entusiásmalos con fotos bonitas del país.  Hazles saber que ya te has comunicado con la escuela, que ya te esperan para mostrarte nuevas casas, que conocerán otros niños de su edad...  Antes de partir comienza a hacerles probar platos típicos del lugar de destino que sepas que pueden gustarles.

Y, sobre todo, entusiásmalos con nuevas experiencias, evita comentarios negativos del lugar, y plantéales la mudanza como una nueva aventura.

 

Nuevo idioma...

La imposibilidad de comunicarse en un nuevo idioma hace que el niño se sienta inseguro y asustado.

Comenta la ventaja de aprender un nuevo idioma
Si tienes la oportunidad, haz un curso básico del idioma junto con tus hijos.
Enséñales las palabras básicas, y no olvides que el vocabulario básico de un niño tiene que incluir la palabra helado, pelota, muñeca, auto, o lo que al niño más le guste.

 


Pero...  ¿Cómo y cuándo "desarmar" la habitación del niño?  ¿Qué hacer con el niño durante los días en que la empresa de mudanzas hace el embalaje?...  ¿Cómo ayudarlo a adaptarse al nuevo lugar de destino?

Oprime aquí y te ayudaremos con algunos trucos...


 

Cada cambio de destino es el fin de una etapa y el comienzo de otra...
Llegado el momento de partir, no solamente nos llevamos con nosotros recuerdos y afectos, sino que además cargamos, como el caracol, con la casa a cuestas...
Oprime aquí y te ayudaremos a organizarte.

 


 

 

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